Category: Diván de al-Andalus

  • Diván de al-Andalus, 3: Ibn Galinduh

    Estaba enfermo Abu l-Hakam Ibn Galinduh y vino a visitarlo un grupo de amigos entre los que había un muchacho de pocos años a quien él le agradeció su piedad filial, lo que incomodó a los otros. Ibn Galinduh se dio cuenta de ello y recitó improvisando:', '

              ¡Hazte rico en amigos

              que son provisión frente al destino!

              pues la abundancia de perlas

              es lo que ennoblece al collar.

              Pero ensalza al más pequeño

              y dale preferencia en su derecho,

              pues con el dedo meñique

              es con el que se empieza a contar.

    Luego los miró, e improvisando de nuevo, recitó estas palabras:

              El que socorrió a Job e hizo lo mismo con Jonás

              me devuelva el alivio con sólo una palabra: ¡Sea!

              ¡En cuántas aflicciones del destino me ha confortado,

              sin que mi rostro lo haya manifestado a los demás!”.

     

    Anécdota recogida por al-Maqqari (Nafh, ed. I. Abbas, III, 597-8) y traducida por Ángel Custodio López y López. Está incluida en la ficha correspondiente de la "Biblioteca de al-Andalus".

  • Diván de al-Andalus, 2: Ibn al-Jatib

    Poema compuesto por Ibn al-Jatib poco antes de morir y que aparece al final de su obra `Amal man tabba li-man habba (Arte del que emplea su talento médico a favor de quien ama). Es recogido , asimismo, por un gran número de fuentes, con múltiples variantes, como puede verse en su diván (ed. M. Miftah, I, nº 115):

     

    Somos de condición deleznable y tenemos que morir:

    predicamos un sermón admonitorio, aunque estemos callados.

    Fuimos soles del cielo de la grandeza,

    subimos, y lloraron por nosotros los horizontes.

    Fuimos grandes y nos convertiremos en huesos;

    antes dábamos de comer, y ahora seremos comidos.

    ¡Cuántos han sido llevados a la tumba desnudos,

    y habían tenido las arcas llenas de vestidos!

    Lo nuevo se destroza cuando el plazo final

    hace sentir sus estragos.

    Diles a los enemigos: “Ya desapareció Ibn al-Jatib;

    ya murió; pero ¿quién es el que no morirá?

    Algunos se recreaban antes con él;

    puede ser que hoy se recree con él Aquel que no muere (=Dios)”.

     

    (Tr. M. C. Vázquez de Benito).

     

     

     

     

     

     

     أتينا بذل ونحن نموت        

    وجيئنا بوعظ ونحن صموت

    وكنا شموس سماء العلي  

    علونا فناحت علينا السموت

    وكنا عظاما فصرنا عظاما

           وكنا نقوت فه نحن قوت

    فكم سيق للقبر في حفرة

           من امتلات من كساه التخوت

    سيبلى الجديد اذا ما المدا

           يتبع   اذاه   والسبوت

    فقل للعدا ذهب ابن الخطيب    

    ومات ومن ذا الذي لا يموت

    فمن كان يفرح منهم له    

    فقد يفرح اليوم من لايموت

  • Diván de al-Andalus, 1 (Ibn Hazm)

    دعـوني من إحراقِ رَقٍّ وكـاغدٍ 

              وقولوا بعلمٍ كي يرى الناسُ من يدري

    فإن تحرقوا القرطاسَ لا تحرقوا الذي 

              تضمّنه القرطاسُ، بـل هو في صدري

    يـسيرُ معي حيث استقلّت ركائبي 

             وينـزل إن أنـزل ويُدفنُ فـي قبري

     

    قصيدة نظمها ابن حزم لما أحرق الملك المعتضد بن عباد كتبه بإشبيلية

      

    Dejad de prender fuego a pergaminos y papeles,

    y mostrad vuestra ciencia para que se vea quien es el que sabe.

    Y es que aunque queméis el papel

    nunca quemaréis lo que contiene,

    puesto que en mi interior lo llevo,

    viaja siempre conmigo cuando cabalgo,

    conmigo duerme cuando descanso,

    y en mi tumba será enterrado luego.

     

    Versos compuestos por Ibn Hazm al ordenar el rey al-Mu`tadid Ibn `Abbad quemar sus libros en Sevilla.

     

    (Trad. José Miguel Puerta Vílchez)